domingo, 4 de diciembre de 2016

11 consejos para ser un excursionista sostenible

Ahora que empieza el buen tiempo, muchos de nosotros vamos a aprovechar para salir de ruta con los amigos, comer en el campo con la familia, o visitar un parque natural. ¿Eres respetuoso con el entorno? Con estos sencillos consejos reduces tu impacto y puedes realizar tu excursión con seguridad y tranquilidad.
  • Debes llevar ropa y calzado cómodos, de colores oscuros (para no espantar a los animales que queramos observar, ni atraer insectos indeseables, a los que les gustan los colores brillantes o reflectantes, como el amarillo, el blanco, el naranja y el rojo); además, deben ser adecuados a la estación y a la meteorología. También es buena idea llevar la cabeza protegida por una gorra o similar. Sin embargo, si vas a hacer una ruta de alta montaña sí que es recomendable llevar alguna prenda llamativa por si tenemos algún accidente y necesitamos ser localizados desde el aire.
  • Asegúrate de llevar al menos un litro de agua por persona, sobre todo si vas a la montaña o a algún lugar aislado.
  • Avisa a familiares o amigos de que vas a salir, la ruta que vas a seguir y el tiempo que piensas estar. Lleva siempre el móvil cargado, y si es posible, con alguna aplicación de emergencia, como Alpify por ejemplo.
En la alta montaña existen más riesgos. Es conveniente ir bien equipado.
  • Lleva un pequeño botiquín. Una pomada con corticoides para picaduras, un desinfectante, gasas y tiritas, y una pequeña venda elástica serán suficientes. Puedes añadir algunas cosas más. Y recuerda, si tienes alguna alergia, lleva tu medicación.
  • Es muy recomendable que lleves unos buenos prismáticos y alguna guía de campo. Observar aves y otros animales es una buena actividad para practicar en la naturaleza, incluso si vamos con niños.
  • No toques nunca un anfibio con las manos desnudas. Puede causarte alguna reacción alérgica y, además, la grasa y la suciedad que puedas tener en tus dedos afectan gravemente a estos animales, ya que muchos tienen la piel muy delicada y la utilizan para obtener oxígeno del aire. Sería como tocar el interior de un pulmón con las manos desnudas. Si no tienes más remedio, utiliza guantes de material plástico.
  • No hagas mucho ruido. Puedes molestar a animales invernando (como los murciélagos) o nidificando (como las aves). Además, espantarás a la mayoría y no podrás observarlos en su medio. Modera el tono de voz y el de tus compañeros, y disfruta de los sonidos que te rodean: un curso de agua, un herrerillo que llama…
  • No arranques hojas o flores; mejor fotografíalos. Así podrán seguir su ciclo de vida y serán observados por otras personas que también podrán disfrutarlos.
Recuerda que el mejor disparo es el de la cámara. 

  • No dejes rastro de tu paso. Llévate siempre la basura de vuelta contigo, y si encuentras algo, recógelo aunque no sea tuyo. La mayoría tardará miles de años en desaparecer.
  • No hagas nunca fuego fuera de los lugares adecuados para ello, y respeta el periodo seco en el cual está completamente prohibido por el alto riesgo de incendio que supone. No tires colillas, aunque creas que están apagadas: además de ser un peligro, desprenden sustancias nocivas para el medio ambiente.
  • No te salgas de los senderos marcados; puedes perderte y además puedes destruir plantas y pequeños animales, así como sus hogares.Si quieres ir más seguro, puedes llevar un pequeño kit de supervivencia.


Y recuerda que lo mejor es actuar con sentido común, aunque sea el menos común de los sentidos.


Este artículo ha sido trasladado desde una revista sin escrúpulos por su autora (es decir, yo) al no haber recibido contestación alguna de la organización ni de su director Josep M. Rosell de por qué se ha dejado de pagar mi trabajo en revista Ecogestos, hacer caso omiso de todos mis intentos de contacto y seguir usando mi material no remunerado. 

Por todo esto, he decidido trasladar todo el material de mi producción a mi blog, que es de mi propiedad . Es una injusticia que dejen de pagar por tu trabajo. Pero es aún más desagradable que lo hagan sin mediar una palabra, sin dar una justificación, y que además, sigan usando tu material

No se puede trabajar gratis por varias razones: 
  • Por respeto a la profesión y por el valor intrínseco de tu trabajo. 
  • Porque crear material original y auténtico en la red exige un esfuerzo, una habilidad, una formación y un tiempo en el que has tenido que comer y beber, pagar facturas, dejar de estar con tu familia, etc: es decir, que el material no sale de la nada
  • Porque no sólo afecta al que lo hace, que pierde dinero y reputación, sino que se extiende sobre otros profesionales que deben aceptar peores pagos y condiciones.

    miércoles, 30 de noviembre de 2016

    Rabilargos: más de 10000 años refugiados en el Península Ibérica

    Ya está publicado mi nuevo artículo en la revista Pure Survival Magazine, como siempre, como redactora de la sección "Supervivencia vital", en la que hablo de cómo sobreviven los animales a pesar de los humanos. 

    Este mes hablo sobre los rabilargos y los descubrimientos hechos a principios del siglo XXI que nos hicieron descubrir de dónde venía este ave que parecía escapada de algún parque decimonónico. 

     


     


     Como siempre, podéis leer el ejemplar entero aquí.





    martes, 29 de noviembre de 2016

    Ruta Castaños Milenarios y geositio de Chorrera de Calabazas


    El primer día de helada en Castañar de Ibor salimos con un grupo de chicas de Navezuelas y una familia de Almendralejo para visitar el geositio de la Chorrera de Calabazas  y sus castaños milenarios

    Esta pequeña ruta lineal apta para todas las edades, con unos 8 km de longitud (ida+vuelta) que empieza a la salida del pueblo Castañar de Ibor, junto al aparcamiento del hotel Solaire, donde encontraremos el cartel que señaliza su inicio.

    El sol iba acariciándonos entre las hojas caducas y de los castaños que bordean el camino. Algunos madroños iban haciendo las delicias de los más pequeños, al igual que las castañas; los frutos recolectados por uno mismo siempre saben mejor...



    Tras la pequeña subida entre castaños y huertos cubiertos de escarcha temprana, en la que encontramos larvas de tritón pigmeo (Triturus pigmaeus) en un charco del camino y llevamos una animada charla sobre el bosque y sus frutos, llegamos a una zona donde el castañar daba paso a un robledal de brinzales y pies de renuevo que daban otro color al aire. Los pequeños triscaban por las cárcavas de los arroyos y buscaban más tritones, setas y cualquier otra cosa que les llamara la atención, mientras los mayores observábamos las hozaduras de los jabalíes y las huellas de algunos de ellos que dejaban en la tierra negra. 


    Foto de grupo en los Castaños de Calabazas
    Al final del sendero que llaneaba entre los robles encontramos por fin el primero de los 17 grandes castaños, protegidos como Árboles Singulares, que iban a acompañarnos: se trata del Castaño del Postuero, de 700 años, que por estar alejado del arroyo de Calabazas, que da nombre al lugar, ha desarrollado unas largas y llamativas raíces por fuera del suelo para conseguir el preciado líquido. Nos llamó la atención además su gran diámetro y tratamos de abrazarlo (intentando no pisar sus raíces, por supuesto) para lo que necesitamos casi 10 personas. Las ramas se levantaban 17 metros por encima de nuestras cabezas y nos preguntamos qué cosas habría visto este castaño en todos sus años vividos.
    Hace más de 700 años, cuando el castaño del Postuero brotó de una castaña y apenas sería un brote más en el suelo del bosque, Fernando III el Santo estaba conquistando Jaén, Sevilla o Córdoba, y por supuesto, Extremadura. En estas tierras recién conquistadas, los habitantes ya llevarían siglos aprovechando el castaño como un recurso heredado de tiempos romanos (probablemente), que fueron quienes trajeron esta especie a la Península. Imaginamos todos los hechos históricos, la cantidad de sucesos climatológicos que habría tenido que afrontar, las enfermedades y depredadores que habría sorteado, siempre sin moverse del mismo sitio en el que nació...


    Las largas raíces del Postuero que casi alcanzan las aguas del arroyo Calabazas

    Un poco abrumados por la edad del fantástico castaño, nos acercamos a otro de los singulares pies que íbamos a ver. Este es otro de ellos, el Castaño del Hueco, utilizado como resguardo antaño por cabreros, tomó esta forma al resbalar el canchal sobre el que está asentado, y el árbol se apoyó en el suelo para compensarlo y seguir creciendo hacia arriba. Estas pedreras son muy habituales en esta zona, y son llamadas calabazas o melonares en la región, de ahí el nombre del arroyo.




    Falsa oronja, matamoscas (Amanita muscaria)
    Más adelante el sendero se estrecha durante un kilómetro mientras transita junto al arroyo a través de una espesura de helechos ala de águila (Pteridium aquilinum). Las niñas iban buscando y fotografiando cada seta que encontrábamos, y nos detuvimos un ratito a contemplar esta preciosa "seta de los pitufos" como ellas dijeron (Amanita muscaria) que crecía bajo un pie de Loro (Prunus lusitanica), una de las joyas de vegetación del Geoparque Villuercas, ya que es una especie de la vegetación arctoterciaria (que estaba aquí antes de la glaciación) y encontró el los estrechos valles de la comarca un refugio contra los hielos perennes que duraron muchos miles de años. En el Geoparque tenemos una de las mejores poblaciones de loro de España, con unos 8000 ejemplares.

    Más adelante, cuando ya podíamos escuchar la pequeña cascada de la chorrera de Calabazas, el paisaje que se abría ante nuestros ojos nos obligó a parar para disfrutar de las vistas del valle de Gualija y la sinclinal del Guadarranque, otro importante geositio del Geoparque.



    Panorámica del valle del Gualija, las sierras de Valdelacasa y la sinclinal del Guadarranque


    Descendimos con mucho cuidado por la pedrera que da acceso a la zona de la Chorrera de Calabazas, que no nos defraudó, a pesar de no llevar demasiada agua. Las niñas y el perro que nos acompañaba se acercaron para ver de cerca la pared mojada sobre la que crecen numerosos musgos con curiosidad; algunas hasta se mojaron los pies y las manos queriendo tocar el chorro de agua que caía desde lo alto de la cascada, unos 6 metros más arriba. El lugar estaba sombrío y húmedo; tras la sesión de fotos comenzamos a notar que el frío se nos metía en los huesos así que decidimos ascender hasta los bloques cuarcíticos en los que daba el sol para encaramarnos a ellos como lagartijas al hastial y comernos los bocadillos. Hablamos de los Castaños de Calabazas, de que están protegidos por la ley como Árboles Singulares debido a su porte y a su edad, y de algunas barbaridades que se han hecho este mismo año en otros árboles singulares extremeños a causa de una mala gestión de los conflictos con los dueños de la finca y el turismo.


    ¿Se nota que tenemos frío?

    Finalizamos la jornada volviendo por el mismo camino que parecía otro, ya que ahora lo vestía la luz del atardecer, con algunos insectos que aprovechaban la tibieza del sol para calentarse y salir. Fuimos recogiendo todas las latas y paquetes de tabaco que encontramos por el camino, ya que a todos nos dolía encontrar toda esta basura y se nos removía algo por dentro. Me alegró comprobar que algunas de las niñas acabaron ayudándome a encontrar y recoger latas y bricks.

    Y ya con el sol de la tarde dimos por finalizada esta estupenda excursión, con la sensación del tiempo bien empleado. 

    domingo, 27 de noviembre de 2016

    ¡Hay un cocodrilo de bajo de la cama!


    ¡Regala pequeño comercio contra el consumismo y el cambio climático! 

    Acaba de salir a la venta mi primer libro infantil sobre el poder de algunas cosas sencillas para ayudarnos a enfrentar nuestros miedos.

    La presentación será el 29 de diciembre de 2016 en el Corte Inglés de Badajoz, con un cuentacuentos entre mi hermano Guillermo y yo, y se venderá en este centro comercial por tiempo limitado, desde ese día hasta el 5 de enero. 

    Sin embargo, puedes conseguirlo ya en Editamás, la editorial local que me ha publicado

    A partir de 5 años. Con ilustraciones a Color.
    Extra: láminas para colorear. 
    Recuerda que para combatir la pobreza, el cambio climático, las injusticias sociales, la contaminación, las desigualdades, el consumismo desenfrenado, la escasez de recursos, el despoblamiento rural, el paro juvenil... puedes hacer algo muy sencillo: regala comercio local, apoya a los pequeños comercios y a las empresas pequeñas. 

    ¡Por eso, estas navidades, regala comercio Glocal!

    miércoles, 16 de noviembre de 2016

    Ruta de Isabel la Católica en el Geoparque Villuercas

    Muy tempranito aparco en Cañamero para encontrarme con Ana y María, quienes me acompañarán para guiar esta ruta interpretada de senderismo. 

    La primera parada la hicimos en la Cueva Chiquita, uno de los numerosos aguardos que el hombre del Calcolítico tenía en la zona; nos desviamos hacia la piscina natural de la Nutria (Cañamero), para ver las pinturas rupestres que se conservan en este aguardo. 

    Visitando las pinturas rupestres de la Cueva Chiquita,
    junto a la piscina natural de Cañamero

    Descanso en la Cruz de Andrade
    Luego cruzamos el río Ruecas sobre la represa que se cierra en invierno para formar la piscina natural, subimos por el desfiladero del Ruecas, un importante geositio del Geoparque Villuercas, lleno de icnofósiles (en casi cada escalón de piedra se podían apreciar crucianas) y bordeamos el embalse del Cancho del Fresno bajo unos pinares que apenas se agitaban en el día caluroso. Después de un kilómetro o así, nos desviamos para subir hacia la Cruz de Andrade, junto a la cual tuve la suerte de encontrar restos de la presencia de nutrias, a pesar de estar ya a una considerable altura y distancia desde el embalse. Allí nos hicimos los selfies casi obligatorios mientras tomábamos aliento antes de la subidita que nos quedaba hasta el Melonar del Fraile

    El calor apretaba; parecía mentira que el fin de semana anterior había hecho el primer frío de este otoño, pues ahora estábamos cerca de los 30  grados. La cuesta se iba empinando cada vez más y empezaron a aparecer árboles de nuevo; esta vez eran encinas y luego, a más altura, algunos robles. Me quedé atrás para acompañar a un par de chicas que estaban algo mareadas, pero llegaron sin problemas hasta el Melonar del Fraile, donde nos esperaba a la sombra el grueso del grupo. Algunos hicieron al broma de "Pues yo no veo ningún melonar" o "¿Aquí se plantaban los melones?" pero nadie se preguntó por el origen del fraile. 
    Vistas desde el Melonar de los Frailes

    En la comarca, a los canchales o pedrizas que se derrumban ladera abajo, fruto de probables minerías neolíticas en muchos casos, se los llama melonares sarcásticamente, de ahí el nombre de este alto desde el que se domina el desfiladero del río Ruecas. 

    Descanso en el melonar
    Tras el pequeño descanso, continuamos la subida hasta que alcanzamos el castañar donde está el Castaño del Abuelo, el punto más alto de la ruta a 980 msnm. Unamuno dijo cuando visitó la zona que Subimos a Mirabel, dependencia del monasterio, y bajamos de allí por medio de uno de los más espesos y frondosos bosques que en mi vida he gozado. Jamás vi castaños más gigantescos y más tupidos". Este castaño ya fue citado en el año 1353 como hito de demarcación de Guadalupe, por lo que se le calculan más de mil años. A pesar de que hace un par de años le prendieron fuego, el Castaño del Abuelo sigue vivo con sus 12 m de diámetro medidos a la altura del pecho. 

    Rodeamos la valla cinegética que rodea este castañar y nos sentamos a los pies del venerable anciano para comer. Muchos aprovecharon para recoger un buen puñado de castañas que asarán como se hace tradicionalmente en otoño. La castaña es uno de los frutos secos más nutritivos, con un alto porcentaje de hidratos de carbono, y muy bajo en grasas, a diferencia de otros, por lo que es tradicionalmente muy utilizado en las regiones de montaña donde crecen desde que los romanos probablemente los trajeron. 

    Después de la comida y el pequeño descanso, continuamos la marcha, ya casi todo bajada, por los bosques de castaños hacia Guadalupe. 

    Descenso tras la comida hacia Guadalupe

    Tras la última fase de esta ruta, en la que nos detuvimos brevemente en la ermita de Santa catalina, uno de los puntos más importantes en esta vía de peregrinación a Guadalupe, llegamos al pueblo cinco horas más tarde. Habíamos recorrido 15 kilómetros en ruta lineal, menos mal que el bus nos esperaba allí para llevarnos de vuelta. 

    jueves, 3 de noviembre de 2016

    Ruta Castaños de Calabazas

    Este fin de semana estamos repletos de actividades. Si lo tuyo es el senderismo, pero con calma, no puedes faltar a esta ruta en la que iremos desgranando los secretos de la vegetación y el entorno de esta famosa vereda, apta para todos los públicos. 


    miércoles, 2 de noviembre de 2016

    Degustación de queso DOP Los Ibores

    Este sábado, si te has quedado fuera de nuestra Ruta del Queso de los Ibores de Geosabor, dentro de las actividades de la Geodisea 2016, aún tienes la oportunidad de venir a la charla sobre los orígenes, la historia y la importancia que tiene esta Denominación de Origen Protegida para la comarca de Los Ibores. Además, aprenderás a catar estos quesos artesanos, famosos internacionalmente por su aroma peculiar y su sabor, con diferentes maridajes que pueden sorprenderte.